Tratamiento homeopático adaptado a las circunstancias y al estado emocional del niño(trastornos del sueño, estrés, hiperactividad)

 

¿Cómo determinar los trastornos del sueño, el estrés y la hiperactividad en los niños?

 

Los trastornos del sueño pueden aparecer en la primera infancia.

Son ocasionales o frecuentes y perturban la vida cotidiana de los niños.

Los padres pueden experimentar dificultades para conciliar el sueño, a menudo con despertares nocturnos (pesadillas, terrores nocturnos, disomnia, sonambulismo, que son parasomnia). Muy molestos, estos trastornos del sueño son la mayoría de las veces mínimos y sin consecuencias sobre la calidad del día del niño que se revelará: demasiado cansado, demasiado feliz, preocupado...

Observa a tu hijo y trata de entender qué puede perturbarle directamente o los vectores de perturbación.

  • Tras el cansancio intelectual y físico

  • En vacaciones: el niño no puede conciliar el sueño si no está en su mundo, o si tiene nostalgia.

  • Miedo a la soledad o al aislamiento, estrés o excitación...

NB/el varios miedos, incluida la fobia social, relacionados con la El estrés y la ansiedad pueden provocar tendencias obsesivo-compulsivas.

Tratamiento homeopático de las fobias escolares

Desde el jardín de infancia hasta el instituto, el miedo a lo desconocido paraliza a jóvenes y mayores.
El miedo al cambio, el miedo a la separación, el miedo a hacer las cosas mal o a no hacerlas lo suficientemente bien por falta de confianza en uno mismo, el miedo a los demás, el miedo a la violencia: todas estas son situaciones desestabilizadoras que pueden generar estrés y ansiedad.
Corresponde a los padres descifrar y encontrar una solución.

Sophie, ¿por qué te resistes a ir a la escuela?

  • Tengo un nuevo profesor
  • Tengo miedo de dejar a mamá
  • Los otros son malos en el patio
  • Me cuesta mucho hacer amigas...
  • No siento nada por los demás.
  • Me falta confianza en mí misma y tengo miedo de no estar a la altura y no poder hacerlo.
  • Me temo que voy a decepcionar a mamá y papá...
  • No me gusta escuchar por desobediencia...
  • Tengo pánico escénico y el miedo de ir a la junta delante de todo el mundo...

 

¿Niño cachondo o niño hiperactivo?

Nuestra época moderna es complicada y puede ser confusa para un niño: no hay que confundir un niño extrovertido con un niño hiperactivo.
De hecho, pedimos a nuestros hijos que permanezcan en clase desde los 3 años, les enseñamos a leer desde los 4 años, mientras que su desarrollo fisiológico les exige sobre todo jugar, correr y saltar en la adquisición de un universo espacial que les permita dominar todos los esfuerzos físicos.

Desgraciadamente, la televisión y las diversas pantallas, a las que se vuelven muy rápidamente adictos con la complacencia de la complicidad de sus padres y la pertenencia a un grupo social desde la infancia, transforman y desestructuran anárquicamente su entorno cercano a un campo de batalla. Por lo tanto, es normal que se descompensen más tarde en trastornos del sueño, estrés e hiperactividad.

El niño extrovertido

La hiperactividad no es necesariamente una patología manifiesta.

  • Es sólo una forma de funcionar en el niño que siempre está ocupado, dispuesto y feliz de serlo.
  • Esto puede ser indicativo de conflictos relacionados con una situación familiar difícil con un entorno social y emocional degradado que lleva a cambios frecuentes en los acuerdos de custodia, separación...
  • La hiperactividad es también un modo de funcionamiento propio del niño, que a menudo enmascara una ansiedad o un estrés importantes.

Tiene una inconmensurable necesidad física de movimiento con ataques febriles, en perpetuo movimiento y sin cansarse nunca.

La mayor parte del tiempo tiene un rostro expansivo y está motivado únicamente por una intensa búsqueda de placer.

El extrovertido no es necesariamente egocéntrico, sabe cómo complacer a la otra persona para complacerse a sí mismo también en la acción.

Cuidado, puede convertirse rápidamente en un "dictador conquistador" capaz de ser violento y agresivo.

El niño ansioso e hiperactivo

Estos niños sufren una gran agitación, tanto física como mental. Las alteraciones del sueño son casi constantes, con dificultad para conciliar el sueño y despertarse por la noche. Los miedos son frecuentes, el miedo al futuro, el miedo a la muerte, incluso las fobias. La agitación es un reflejo de esta ansiedad.

El niño gran hiperactivo

A menudo, estos niños, desterrados del sistema educativo, sufren mucho y aún así consiguen construir una vida gracias a su inteligencia.
Sin embargo, cuando no están acompañados y vigilados, pueden sufrir un retraso escolar y ser rechazados por su entorno.

De hecho, su atención es excepcional y no pueden fijarse en una tarea o actividad de forma atípica.
Asimismo, la agitación que muestran es singular y no se traduce en tics, movimientos de extremidades, en el peor de los casos, trastornos de coordinación.
Las pesadillas y los terrores nocturnos son su rutina diaria.

 

¿Cómo se pueden abordar los trastornos del sueño, el estrés y la hiperactividad en los niños para su bienestar?

 

Homeogum Zen Attitude , el tratamiento homeopático está indicado para estados de ansiedad, estrés e hiperactividad.

En cuanto a los adultos, favorece la relajación y el sueño.

Trastornos del sueño, estrés e hiperactividad en los niños

 

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